
Catedral de Durango
Historia
El relato de la consolidación de la Nueva Vizcaya, desde su fundación hasta convertirse en el símbolo máximo de la fe en el norte de México.
Fundación y
Construcción
La historia de la Catedral de Durango es el relato de la consolidación de la Nueva Vizcaya. Iniciada en 1620 con su primer Obispo Gonzalo de Hermosillo y en 1695 la edificación catedralicia por el obispo Felipe García de Legazpi, su construcción fue posible gracias a la recuperación económica de la minería y la pacificación de la frontera tras la guerra contra los indios. A lo largo del siglo XVIII, la obra pasó por las manos de diversos maestros que aportaron sus estilos regionales: Mateo Núñez y José de la Cruz trajeron la técnica de Guadalajara, mientras que Simón de los Santos aportó la tradición portuguesa y Miguel de Ontiveros la influencia de Zacatecas.
El financiamiento de la obra fue un desafío constante. Ante la falta de apoyo directo de la Corona en ciertos periodos, los obispos y el cabildo tuvieron que recurrir a los "reales novenos" de los diezmos y a la propia mesa capitular para sufragar gastos. Hubo momentos de crisis, como la fuga de Felipe Ureña en 1752 por problemas financieros o las desavenencias con el maestro Pedro de Huertas que suspendieron las obras en la década de 1760. Sin embargo, la persistencia de figuras como el obispo Pedro Tamarón y Romeral permitió que la construcción nunca se detuviera definitivamente.
El ciclo constructivo principal cerró entre 1783 y 1788 bajo la dirección de Nicolás Bautista Morín, quien concluyó las torres y los remates de la portada principal. La catedral no solo fue el centro religioso, sino el motor de desarrollo civil de Durango; maestros como Huertas aprovecharon su estancia para construir casas señoriales para la aristocracia minera local. Al final, la catedral se erigió como el símbolo máximo de la monarquía hispánica y la Iglesia en el norte de México, unificando la fe, la arquitectura y el orden social en un territorio que, hasta poco antes, había sido una tierra de guerra e incertidumbre.
Cronología
1620
Primer Obispo de Durango, Gonzalo de Hermosillo
1695
Inicio de la edificación catedralicia bajo el obispo Felipe García de Legazpi
1752
Crisis financiera y fuga del maestro Felipe Ureña
1760s
Suspensión temporal de obras por desavenencias con Pedro de Huertas
1783–1788
Cierre del ciclo constructivo principal bajo Nicolás Bautista Morín
Galería Histórica

Catedral de Durango — Vista histórica