Estatua
Altar

SAN PEDROY SAN PABLO

Pilares de la Iglesia Católica

Historia y Estilo

Simetría y Permanencia

La pureza del neoclasicismo

La ejecución de Cristóbal de la Jara y Agapito Medina es un ejercicio de virtuosismo técnico. El altar maneja un orden ecléctico en cantera, material que otorga sobriedad y eternidad a la estructura. El diseño se caracteriza por el uso de pilastras estriadas que flanquean la composición, mientras que al centro se yerguen columnas compuestas y exentas de fuste liso, aportando una sensación de verticalidad y ligereza que eleva la mirada hacia lo divino.

El Escudo Pontificio

El conjunto remata en un entablamento dentado de friso llano y un frontis triangular cerrado, elementos que remiten a la pureza del neoclasicismo. En el centro del frontal del altar, se enmarca el escudo pontificio por palmas que simbolizan la victoria del martirio, reafirmando la comunión de la Arquidiócesis de Durango con la Santa Sede.
Imagen introductoria
Fondo editorial
Arquitectura Sacra

Pilares de la Fe

Ubicados en las hornacinas laterales del altar, Pedro y Pablo son las figuras sobre las cuales descansa la estructura doctrinal de la Iglesia Católica. Su presencia en la Catedral de Durango no es casual; representa la universalidad y la unidad del mensaje cristiano.

San Pedro fue el pescador de Galilea llamado por Jesús para ser la "roca". Tras la Ascensión, asumió el primado apostólico y trasladó la sede a Roma. Por su parte, San Pablo de Tarso, el "Apóstol de los Gentiles", personifica la expansión del Evangelio. De ser un perseguidor de cristianos, su conversión camino a Damasco lo transformó en el teólogo más prolífico.

Santuario de Mártires

Uno de los elementos más sagrados del altar es el edículo, en el que se alberga un relicario. Este espacio no es solo ornamental; es un puente tangible con la historia del cristianismo. El relicario contiene restos notables de santos y mártires que personifican la resistencia de la fe:

Santa Digna y San Fortunato: Mártires que representan la pureza y la fortaleza.
Constantino Magno: Figura clave para la libertad de culto en el Imperio Romano.
San Bonifacio y San Aurelio: Testigos de la expansión y defensa del dogma.

La presencia de estas reliquias convierte al altar en un punto de veneración profunda.
Devoción y Patronazgo

SAN PEDRO Y
SAN PABLO

El Testimonio del Fuego

En el centro de la composición, específicamente en la peana, destaca la figura de San Lorenzo, diácono y mártir. Su ubicación central entre los dos grandes apóstoles subraya la importancia del servicio y el sacrificio supremo dentro de la Iglesia.

Lorenzo fue uno de los siete diáconos de Roma bajo el Papa Sixto II. Cuando el prefecto de Roma le exigió entregar los tesoros de la Iglesia, Lorenzo presentó a los pobres, los enfermos y los huérfanos, declarando que ellos eran "los verdaderos tesoros". Su presencia en este altar recuerda a los fieles que la verdadera gloria se alcanza a través de la caridad y la fidelidad inquebrantable.

SAN PEDRO Y SAN PABLO

SAN PEDRO Y SAN PABLO

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