Altar

NUESTRASEÑORADE GUADALUPE

Catedral Basílica de Durango

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Historia

De Bautisterio a Santuario

El origen guadalupano de Durango

En este espacio que corresponde al cubo poniente de la torre campanario, fungió como bautisterio, desde el inventario de 1822 es descrita como una pequeña capilla dedicada a la Virgen de Guadalupe, un colateral de piedra, de talla y sobre dorado. Al centro estaba el cuadro de la Virgen con marco también sobre dorado realizado por Andrés López en el año de 1813; es una pintura tocada de la original a devoción de Don José Ignacio Yarto, Alferes del ejército.

La devoción a Nuestra Señora de Guadalupe ha sido, desde el siglo XVI, el hilo conductor de la identidad espiritual de México. En el norte del país, específicamente en la ciudad de Victoria de Durango, esta veneración encontró un eco profundo y monumental dentro de su Catedral Basílica Menor.

"...un colateral de piedra, de talla y sobre dorado"

— Inventario de la Catedral, 1822
Imagen de Nuestra Señora de Guadalupe

El Altar de la Virgen

Nuestra Señora de Guadalupe

El Altar de la Virgen

LA

Altar

VIRGEN

Arrastra para revelar
Arquitectura Neoclásica · 1817

Anatomía de un Altar Neoclásico

El altar se ubica en un entorno arquitectónico de una belleza sobrecogedora. El ábside está cubierto por una bóveda de estrella, cuyos nervios se entrelazan creando una geometría que evoca la perfección celestial. Bajo esta estructura se erige el altar de estilo neoclásico, caracterizado por su sobriedad, orden y elegancia.

Este altar fue consagrado el 10 de octubre de 1817 por el Obispo y Marqués Juan Francisco de Castañiza. La estructura se distingue por el uso de cantera blanca, material que otorga una luminosidad y pureza únicas al conjunto.

Columnas exentas y pilastras

Aportan verticalidad y ritmo visual al conjunto

Entablamento con frontal circular

Remate clásico que corona la composición con equilibrio

Labrado de imbricados en relieve

Enmarca el Sagrado Corazón de Jesucristo y la Cruz

Monograma Mariano

Rodeado de marcos de flores, rosas y flores de cuatro pétalos

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Reliquias y Memoria

El Cráneo de San Longino

Una de las particularidades más fascinantes de este altar es la presencia de una reliquia insigne resguardada en su edículo. Se trata del cráneo de San Longinos, el centurión romano que, según la tradición, traspasó el costado de Cristo con su lanza. Esta reliquia está consagrada en un delicado trabajo escultórico en cera, una práctica artística común en la época para preservar y dignificar los restos óseos de los mártires.

Técnica de conservación

La ceroplástica es una técnica artística que consiste en crear esculturas en cera para preservar y dignificar las reliquias. Permite a los fieles una conexión tangible con los orígenes del Cristianismo.

Lugar de Descanso Eterno

Pastores de Durango sepultados en esta capilla

01

Don José María González y Valencia

Cuarto Arzobispo de Durango

Su labor fue vital durante los convulsos años de la persecución religiosa en México.

02

Don Antonio López Aviña

Arzobispo de Durango

Recordado por su largo y fructífero arzobispado, siendo un pilar de la comunidad duranguense contemporánea.

03

Don Francisco Ferreira y Arreola

Primer Obispo de la Diócesis de Texcoco

Vincula a Durango con el centro del país a través de su legado episcopal.

El Altar y su Entorno

Galería

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Catedral Basílica de Durango

“Desde 1531, la figura que ha
definido el alma de la nación”