ÓRGANOS TUBULARES — Catedral Basílica de Durango

El alma sonora de la liturgia catedralicia
recorrido

ÓRGANOSTUBULARESSiglos XVII — XIX
El alma sonora de la liturgia catedralicia
El Paisaje Sonoro de la Liturgia
Tradición desde el siglo XVII
A través de los siglos, los inventarios y descripciones del recinto han dado testimonio de la presencia constante de órganos tubulares, instrumentos que han definido el paisaje sonoro de la liturgia desde el siglo XVII.
Las primeras crónicas sugieren que la tradición organística en Durango se remonta a los albores del periodo virreinal. Se especula que, en sus etapas iniciales, el instrumento pudo haber ocupado el sotocoro del acceso principal. Sin embargo, dada la relevancia jerárquica de esta sede, es probable que se haya seguido el modelo de la Catedral de la Ciudad de México, disponiendo los instrumentos en las tribunas laterales, directamente vinculados al espacio del coro.
Las Tribunas Laterales
Texto curatorial: Museo de la Catedral Basílica de Durango · Arquidiócesis de Durango
Investigación histórica: Historiador José Alonso Martínez Barrios



El Órgano Menor
Durante su instalación destacó una evolución técnica notable: se fundió de nuevo el flautado mayor para garantizar la pureza del tono; se añadieron cinco mixturas y la emblemática trompeta real, dotándolo de la potencia característica del barroco mexicano. Su caja conserva una ornamentación barroca exquisita, donde sobresalen los mascarones pintados en las bocas de los tubos, elementos que parecen cobrar vida mientras el aire circula por las flautas. El instrumento fue objeto de reconocimiento oficial durante el episcopado de Gabriel Olivares y Benito, consolidándose como pieza fundamental del patrimonio diocesano.
Galería







