Catedral Basílica

ÓRGANOSTUBULARESSiglos XVII — XIX

El alma sonora de la liturgia catedralicia

Ver en recorrido
Historia y Estilo

El Paisaje Sonoro de la Liturgia

Tradición desde el siglo XVII

A través de los siglos, los inventarios y descripciones del recinto han dado testimonio de la presencia constante de órganos tubulares, instrumentos que han definido el paisaje sonoro de la liturgia desde el siglo XVII.

Las primeras crónicas sugieren que la tradición organística en Durango se remonta a los albores del periodo virreinal. Se especula que, en sus etapas iniciales, el instrumento pudo haber ocupado el sotocoro del acceso principal. Sin embargo, dada la relevancia jerárquica de esta sede, es probable que se haya seguido el modelo de la Catedral de la Ciudad de México, disponiendo los instrumentos en las tribunas laterales, directamente vinculados al espacio del coro.

Las Tribunas Laterales

Esta ubicación no era meramente estética; respondía a una necesidad funcional de acústica y comunicación directa con los canónigos y el cuerpo de cantores, permitiendo que la música sacra envolviera el eje procesional del templo con una inmersión sonora total.

Texto curatorial: Museo de la Catedral Basílica de Durango · Arquidiócesis de Durango

Investigación histórica: Historiador José Alonso Martínez Barrios

Imagen introductoria
Neoclasicismo · 1851

El Órgano Mayor

Frente a la exuberancia barroca del instrumento de Padilla, el órgano mayor se erige con dimensiones monumentales que reflejan los cambios de gusto artístico de mediados del siglo XIX. Aunque posiblemente se construyó sobre la estructura de un instrumento previo, su configuración actual es obra de José María Suárez López de Lara, terminado en agosto de 1851 en la ciudad de Durango.

Este órgano presenta una caja ornamentada bajo los cánones del orden neoclásico. La sobriedad de sus líneas, la simetría y el uso de elementos arquitectónicos clásicos marcan una clara ruptura con el estilo precedente, adaptándose a la estética que predominaba en las reformas catedralicias de la época.
Arte Barroco · 1769

El Órgano Menor

La historia del órgano menor está intrínsecamente ligada al maestro José Padilla, quien recibió el encargo de fabricarlo en Guadalajara en 1769. Su montaje en la tribuna fue una labor de precisión y perseverancia que duró ocho meses, trabajando incluso en días festivos para perfeccionar su sonoridad.

Durante su instalación destacó una evolución técnica notable: se fundió de nuevo el flautado mayor para garantizar la pureza del tono; se añadieron cinco mixturas y la emblemática trompeta real, dotándolo de la potencia característica del barroco mexicano. Su caja conserva una ornamentación barroca exquisita, donde sobresalen los mascarones pintados en las bocas de los tubos, elementos que parecen cobrar vida mientras el aire circula por las flautas. El instrumento fue objeto de reconocimiento oficial durante el episcopado de Gabriel Olivares y Benito, consolidándose como pieza fundamental del patrimonio diocesano.

Galería

Órgano Mayor
Caja Neoclásica
Tubería del Mayor
Detalle Arquitectónico
Simetría y Proporción
Perspectiva del Mayor
Ornamentación Clásica
Mecánica del Mayor