Estatua
Nuestra Señora de los Dolores

VIRGENDEL SORIANOLa Taumaturga de Querétaro

Intercesora en causas difíciles

Ver en recorrido
Historia y Estilo

Del Retablo de San Pedro a la Dolorosa

Un altar con tres siglos de historia

En este ábside, el siglo XVIII contempló un retablo dedicado a San Pedro, símbolo de la permanencia de los papas romanos. Una escultura de San Pedro de casi dos varas, revestida de pontifical y coronada con la tiara papal, presidió el espacio durante generaciones.

A partir del 27 de marzo de 2026, el altar inaugura un nuevo capítulo: la veneración a la Virgen de los Dolores de Soriano. Su culto se consolidó en la misión de Santo Domingo de Soriano —en el actual Colón, Querétaro—, y llegó a la Catedral de Durango de la mano del X Arzobispo de Durango, Monseñor Faustino Armendáriz Jiménez, integrando el fervor popular del centro de México con el esplendor del presente catedralicio en el norte.

La Taumaturga de Querétaro

La Virgen de Soriano no es solo una representación del duelo maternal; es, para sus fieles, la intercesora en causas difíciles. Sus manos entrelazadas y su rostro sereno atraen a miles de peregrinos que encuentran en ella un refugio ante las tribulaciones. Su culto, que floreció con fuerza desde el siglo XVIII, encontró en la Nueva Vizcaya y el norte de México un eco profundo.

Texto curatorial: Museo de la Catedral Basílica de Durango · Arquidiócesis de Durango

Investigación histórica: Historiador José Alonso Martínez Barrios

Imagen introductoria
Arquitectura Sacra

El Retablo de La Jara y Medina

El retablo que enmarca a la Virgen es un prodigio de la labra en piedra, concluido en 1844 por los maestros Cristóbal de la Jara y Agapito Medina. Su composición sextástila se define por tríadas de columnas compuestas que, con verticalidad solemne, enmarcan la hornacina central donde reside la imagen de la Dolorosa.

Las pilastras estriadas interactúan con el entablamento creando un juego de luces y sombras que resalta la sobriedad del material. El detalle arquitectónico más singular es el frontal triangular abierto: permite que la luz natural del claristorio bañe la imagen de la Virgen con la claridad del cielo duranguense, simbolizando la luz divina que atraviesa el dolor humano.
Reliquias

El Santuario de Reliquias

El altar funciona como un santuario de reliquias de extraordinario valor. Los símbolos de la Pasión, labrados en la cantera del frontal, decoran el corazón amoroso de Jesús. En el edículo sobre el altar descansa una pieza de singular misticismo: el relicario con los restos de Santa Celestina, representada en escultura de cera dormida en quietud eterna, acompañada por un lacrimatorium que contiene la sangre de la mártir. Junto a ella, la reliquia de San Plácido. Ambas piezas son de manufactura italiana, testimonio del vínculo estrecho de la diócesis con el Vaticano y la tradición de los corpisanti que viajaron desde las catacumbas romanas.

Virgen de los Dolores de Soriano

Santa Celestina · Mártir

San Plácido · Reliquia

Cristóbal de la Jara · Maestro cantero

Agapito Medina · Maestro cantero

El Santuario de Reliquias
Devoción y Patronazgo

VIRGEN
DEL SORIANO

La Dolorosa · Taumaturga del Norte

La imagen de la Virgen de los Dolores de Soriano preside la hornacina central con sus manos entrelazadas y rostro de serena compasión. Conocida como la "Taumaturga de Querétaro", su presencia en la Catedral de Durango representa la continuidad de la fe en tiempos de cambio: el altar no solo sostiene piedra y cera, sino la memoria colectiva de una devoción que supo migrar y adaptarse, uniendo el fervor del centro de México con el norte.

VIRGEN DEL SORIANO

La Taumaturga de Querétaro

VIRGEN DEL SORIANO

Galería

Vista del Retablo
Frontal Triangular Abierto
Pilastras Estriadas
Santa Celestina
Símbolos de la Pasión
Hornacina Central