Estatua
Nuestra Señora

VIRGEN DEL ROSARIO

Una oración escrita en piedra

Ver en recorrido
Historia y Estilo

De la Madera a la Cantera

Reforma neoclásica en el crucero

En este ábside se encontró ubicado anteriormente el altar dedicado a la Purísima Concepción, descrito como un retablo de madera tallada de profusa elevación. Al centro del altar se ubicaban nichos de cristales con la imagen de la Purísima Concepción, atribuida al escultor Felipe de Ureña. La imagen se encontraba ornamentada con alhajas, piedras y perlas, resplandor y peana de plata.

Este antiguo retablo contaba con variedad de reliquias de cera de agnus, un Cristo coral y un nacimiento de marfil. En este mismo ábside existía un retablo de madera estofada con la pintura alusiva a San Atenógenes, patrono de las viudas y de los huérfanos.

Genio de los Maestros Canteros

El actual altar de Nuestra Señora del Rosario destaca como una de las piezas más complejas y simbólicas. Fruto de la reforma neoclásica impulsada por el obispo Zubiría y Escalante, este retablo es una muestra fehaciente del genio de los maestros canteros Cristóbal de la Jara y Agapito Medina, quienes lograron amalgamar la tradición devocional con la elegancia racional del siglo XIX.

A diferencia de los antiguos retablos de madera que poblaron el templo durante el periodo virreinal, esta obra de mediados del siglo XIX apuesta por la perdurabilidad de la cantera.

Texto curatorial: Museo de la Catedral Basílica de Durango · Arquidiócesis de Durango

Investigación histórica: Historiador José Alonso Martínez Barrios

Imagen introductoria
Arquitectura Sacra

Anatomía del Retablo

La estructura del altar es un ejemplo magistral de retablo ecléctico con marcada inclinación al neoclasicismo. En la base, el altar labrado en cantera presenta una iconografía que prepara al fiel para el encuentro con lo divino: unas palmas finamente ejecutadas enmarcan el monograma mariano, coronado, reafirmando la posición de María como Reina del Cielo.

Al elevar la mirada, el retablo se despliega en un orden soberbio. Seis columnas compuestas de fuste liso se elevan desde el pedestal adosado al muro, creando una estructura de tres calles y tres hornacinas. La elección de columnas de fuste liso busca evitar la saturación visual y dirigir la atención hacia el mensaje de las imágenes. El conjunto juega con un entablamento que remata en un friso dentado de gran precisión técnica.
Reliquias

San Plácido: La Primera Reliquia

Uno de los elementos que otorga a este altar una relevancia histórica excepcional es la presencia del edículo central que resguarda las reliquias del mártir San Plácido. Se trata de la primera reliquia que llegó a tierras duranguenses en el lejano siglo XVII, junto con la de San Mateo. Su incorporación en un retablo neoclásico del siglo XIX es un puente temporal que une el pasado colonial de la Nueva Vizcaya con la modernidad.

San Plácido

San Francisco de Asís

Nuestra Señora del Rosario

Santo Domingo de Guzmán

Santa Rosa de Lima

Devoción y Patronazgo

VIRGEN
DEL ROSARIO

El Grupo Central del Rosario

Al centro de la estructura neoclásica se encuentra el grupo escultórico principal: Nuestra Señora del Rosario entrega el Santo Rosario a Santo Domingo de Guzmán, recordando el origen de esta devoción que transformó la vida espiritual de la cristiandad.

A la izquierda se ubica la figura de San Francisco de Asís, el Seráfico, cuya humildad sirve de contrapunto a la majestuosidad de la piedra. A la derecha, Santa Rosa de Lima, primera santa de América, refuerza la identidad del continente y su unión con la corona de santidad universal.

VIRGEN DEL ROSARIO

VIRGEN  DEL ROSARIO

Galería

Grupo del Santo Rosario
Vista del Altar
Detalle de Cantería
Santa Rosa de Lima