DIVINA PROVIDENCIA





Patrona de la Arquidiócesis de Durango
Del retablo barroco al altar de cantera
En 1822, este ábside se describía conformado por un retablo de talla en madera, encarnado y dorado, ornamentado al centro con una pintura de la Santísima Trinidad. A los costados se ubicaban los cuatro doctores de la Iglesia Latina y una escultura de bulto de San Jorge venciendo al dragón. El conjunto contaba con setenta y cinco relicarios, una cruz de marfil, nueve cuadros de vitela y una reliquia de suma relevancia: el Santo Lignum Crucis, una astilla de la Santa Cruz, resguardada en una custodia de plata. Tres relicarios de plata de filigrana completaban el conjunto, correspondientes a Santa Ana, San Antonio y Santa Úrsula.
Texto curatorial: Museo de la Catedral Basílica de Durango · Arquidiócesis de Durango
Investigación histórica: Historiador José Alonso Martínez Barrios


En el edículo del altar se resguarda un elemento de profunda importancia cultual: un relicario que contiene restos de diversos santos. La presencia de estas reliquias subraya que la guía divina se manifiesta a través de los siglos mediante hombres y mujeres que, desde el martirio o el poder temporal, sirvieron al plan de Dios.
San Fortunato
Santa Coronata
San Justino Mártir
San Digno
San Bonifacio
San Urbano Mártir
San Inocencio
San Benedicto








